Cómo Gestionar la Relación entre Empresa y Poder

Empresa y Poder, decisiones en la Administración Empresarial

Las tendencias empresariales de hoy, indican que el gerente debe tener la habilidad, y conocimientos académicos y empíricos para lograr que sus empleados desarrollen comportamientos que permitan alcanzar las metas trazadas. Así se da la relación Empresa y Poder.

En este sentido, conforme a los postulados descritos por Fayol, los gerentes se mueven bajo los principios de planear, organizar, dirigir y controlar. 

Estas premisas  orientan a los miembros de la organización, en la realización de  sus actividades. En virtud de ello, la dinámica Empresa y Poder conjuga los recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos para el logro los objetivos organizacionales.

En esta realidad dual el comportamiento del orden individual y grupal se establecen relaciones de tipo informal. Éste tipo de relaciones están influenciadas por las normas del grupo. Las cuales son establecidas por quien detenta el poder y pueden afectar el comportamiento del trabajador.

En este sentido, el gerente puede actuar en grupos formales e informales apoyándose en la autoridad de su cargo. También puede adoptar un estilo de  comportamiento más participativo, que implique decisiones conjuntas con el  o los subordinados.

Lo anterior presupone que el estilo gerencial  de Empresa y Poder, puede ser  autocrático e impositivo o democrático y participativo. De allí emergen dos conceptos: el poder y la autoridad.

En una organización, el poder es la capacidad de afectar y controlar las acciones y decisiones de las otras personas, incluso si ellas se oponen. La autoridad es el poder legítimo. Es decir, el poder que tiene una persona en virtud del papel o posición que ejerce en una estructura organizacional.

La capacidad de influir, persuadir y motivar a los liderados está muy ligada al poder que se percibe en el líder. En el binomio Empresa y Poder, existen cinco tipos diferentes de poder que un líder puede tener.

  • Poder coercitivo: Basado en el temor y en la coerción.
  • Poder de recompensa: Se apoya en la esperanza de alguna recompensa, incentivo o elogio que el liderado pretende obtener.
  • Poder legitimado: Se deriva del cargo ocupado por el individuo en el grupo o en la jerarquía organizacional.
  • Poder por competencia: Basado en la especialidad, en las aptitudes o en el conocimiento técnico de la persona.
  • Poder de referencia: Se basa en la actuación y atracción. Es el líder admirado por ciertos rasgos de personalidad popularmente conocido como carisma.

Así mismo, en el campo administrativo se manejan los diferentes tipos de dominación conceptualizados por Weber. A través de ellos se justifica la práctica del poder como elemento inherente al ejercicio administrativo. Lo que es lo mismo, la concepción Empresa y Poder alude a una dominación de tipo tradicional, legal o carismática.

El concepto de mandar a través del tiempo ha sido suavizado para la función administrativa por términos como dirigir. Es decir, ejercer sobre otros una influencia que les hará tomar una orientación. Cuando se piensa en Empresa y Poder, esto se enmarca en la aspiración de lograr colectivamente un resultado preciso.

Empresa y Poder, Organizaciones Inteligentes

En las organizaciones inteligentes según Peter Senge (1994), los miembros que conforman la empresa, son elementos valiosos. Incluso capaces de realizar grandes aportes. Asumiendo la visión de la empresa como propia y actuando con total responsabilidad.

Este modelo de gestión permite que los empleados sean más creativos, reconozcan sus cualidades y limitaciones. Trabajen en equipo, con eficiencia y creatividad renovada.

En el contexto de empresa y poder los líderes deben ser diseñadores, guías y maestros. Responsables de construir una organización donde los empleados constantemente expandan sus capacidades.

La visión organizativa y personal del individuo entran en un proceso de retroalimentación donde convergen crecen y se fortalecen. Sobre el particular la empresa debe revisar constantemente los aspectos del y poder que inciden sobre la productividad.

El mejoramiento continuo en los procesos de aprendizaje permite que los empleados aborden de manera productiva las situaciones críticas. Incluso desarrollando la visión compartida y la flexibilidad respecto al cambio de paradigma. Así como también la excelencia personal, el trabajo en equipo y el pensamiento sistémico.

El enfoque de una organización inteligente corresponde a una concepción acerca del poder detentado por la administración, y la organización. Enfatizando en las dimensiones del aprendizaje, el cambio y el desarrollo organizacional.

En conclusión, las empresas deben ser cada vez más planas. El moderno enfoque organizativo tiende a una estructura horizontal. Cada vez más se incrementan las compañías muy poco jerarquizadas. En las mismas se establecen niveles desconcentrados  para la toma de decisiones.

Un ejemplo de la relación moderna de Empresa y Poder es que son  poco jerarquizadas. Incluso han reducido también la distancia entre jefes y empleados. Aumentado la necesidad de incrementar las habilidades en el uso del poder.

Las escuelas de negocios transmiten conocimientos a los futuros gerentes en múltiples áreas. Pero olvidan que nada se lleva a cabo sin el manejo de la influencia y la generación de autoridad; en definitiva, el uso del poder.

El poder, es uno de los temas a valorar hoy en el campo de la dirección, a partir de las últimas décadas del siglo XX. Las organizaciones, en su proceso de mejoramiento continuo deben revisar su construcción de Empresa y Poder. Así como implementan sistemas de información que permiten  ampliar el radio de acción a entornos abiertos altamente competitivos.

La competencia en la era industrial, obedecía a  la incorporación de alta tecnología. En la actual era de la sociedad del conocimiento, no pueden obtener ventajas competitivas sostenibles sólo mediante la aplicación de nuevas tecnologíasEmpresa y Poder es un concepto que también debe ser revisado.

El éxito de la combinación Empresa y Poder está vinculado a la habilidad de lograr que sus activos intangibles formen un núcleo central estable. Por supuesto, fundamentado en los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de las personas.

Lo anterior exige que todos los integrantes de la organización actúen como responsables en la toma de decisiones. La nueva organización empresarial, basada en el saber, no implica que cada persona sea un jefe. Es más bien que cada persona sea un factor contribuyente al logro del objetivo general, en un manejo equilibrado de empresa y poder.