Todas las personas tienen sueños, pero pocos los logran cumplir. Las ideas de los emprendedores hoy en día tienen mayores oportunidades para hacerse realidad con la tecnología como primer aliado. Para cualquier emprendimiento primero se suele identificar algunos de sus elementos: ¿qué se quiere hacer? y ¿dónde se quiere llegar? lo que se necesita para alcanzarlo, el tipo de target al que se apunta, su alcance y potencial, su nivel de rentabilidad y posibilidades de expansión. Contar con ciertos pasos que guíen el camino del emprendedor y de las Pequeñas y Mediamas Empresas (Pyme) es es muy útil para hacer tangible lo que aún no lo es.

A continuación se presenta un guía básica, práctica, y fácil de seguir para hacer realidad las ideas de emprendimiento:

Primer Paso: Dando forma a una idea

Hacer realidad una idea no es tan sencillo, comenzar puede ser lo más complicado. El buen emprendedor construye un compendio de ideas, las plasma y empieza a darle forma y desarrollarlas, otorgando prioridades. Utilizar palabras fáciles de recordar en letra legible y cualquier aspecto relacionado que venga a la mente servirá para el nuevo proyecto, cualquier inspiración será un foco de motivación.

Tal vez se requieran elementos adicionales para iniciar con el proyecto, contar con información clave, herramientas audiovisuales y físicas, empapándose del tema será la mejor forma de fortalecerlo. Al determinar las ideas, es importante definir si son o no factibles, si se cuenta con los recursos humanos, económico y financieros para llevarlas a cabo.

Posteriormente, el emprendedor define en qué es bueno y cuáles son sus habilidades que fortalecerán al proyecto, aunque no es imprescindible que posea todas las necesarias para que la idea funcione. A partir de allí, decidir si se requiere o no de algún tipo de asesoría para algunas de las áreas. Por último, en este primer paso elaborar un esquema de metas tanto a corto, mediano y largo plazo, tiempos estimados para su cumplimiento y ejecución.

Segundo paso: Seleccionando los recursos para determinar la factibilidad:

A continuación se mencionan algunos Tips para seleccionar los recursos e insumos que serán de necesaios para transformar la idea en emprendimiento:

Escoger el target: Lo clientes o usuarios a quien va dirigida la comercialización de la idea o del proyecto tienen que ser de fácil abordaje o entrada que garantice la penetración del producto en el mercado. Si es posible, que sea poco explorado o con un potencial ya definido, capaz de marcar las pautas competitivas.

Seleccionar el producto o la idea a materializar: Se puede iniciar con algo de fácil elaboración, fabricación o aplicación sencilla, que no amerite de mucha inversión, pero que cuente con los más altos niveles de calidad. Se puedes escoger entre un producto procesado o uno por procesar, orgánico o de servicios. Si es un producto que ya existe y se quiere explotar, lo primordial es analizar y definir a qué escala se desea hacer o a qué nivel se puede competir.

Evaluar las características técnicas: Establecer su diseño e implementación en base a la idea surgida desarrollando los parámetros de producción y mecanismos que permitan su elaboración en un tiempo razonable. 

Mercado existente: en este caso hay que buscar herramientas que ayuden a explorar las potencialidades actuales y las que en un futuro pudieran surgir, en las áreas de consumo de alto marketing comercial, con el propósito de colocarlo en ruta o posición privilegiada.

Aplicar estrategias de publicidad y mercadeo: Muy importante para el éxito del emprendimiento es saber promocionar el producto, para ello se debe tomar en cuenta, entre otras técnicas de publicidad y mercadeo, las nuevas tendencias, que indican que no siempre vender u ofrecer algún servicio directamente o personalmente resulta finalmente en una venta segura. Todo lo contrario, está plenamente demostrado que las ventas son más rápidas cuando el producto es recomendado usuarios o clientes, la gran herramienta para ello son las redes sociales, sumamente importante es saber administrarla, explotarla y cuidar la presencia e imagen en ellas .

Se puede promocionar el producto a través de distintas redes, incluso, sin necesidad de hablar directamente del mismo. Con una imagen o una muestra de lo que se trata y cuál es su propósito, deja en incógnita al usuario, infunde en él la necesidad de adquirirlo y querer conocer aún más.

Comenzar por exponer las ideas del proyecto a familiares y allegados también es un estrategia fundamental, ellos asumirán, sin saberlo, un rol de jurado calificador e informarán desde su apreciación lo que otras personas no se atreverían y a partir de allí considerar algunas y aplicar mejoras al respecto.

Tercer paso: Determinando costos, rentabilidad y ganancia:

Pensar en ganancias antes de inversión es un inconveniente ya que hay que ser muy cuidadoso en la exploración de los mercados y los target a quien estará dirigido, es recomendable definir cuáles son los recursos que se tienen para invertir y los costos de producción para luego centrarse en las ganancias a percibir. No obstante, es importante tomar en cuenta las siguientes interrogantes:

Mantener un negocio en el tiempo es difícil, más cuando se está iniciando nuevos modelos de comercialización. La competencia puede marcar la pauta para lograr los objetivos ya planteados. Por esto es necesario que pienses en un plan estratégico de negocios o plan B que ayudará a establecer caminos para llegar al objetivo original que apoye a potenciar el emprendimiento y que sea vía de atracción para nuevos inversores. Socios que confíen en la capacidad de colocación y producción que se está desarrollando, incluyendo proveedores de servicios o materia prima. La imagen que se genere es negociable en todos los aspectos por esto hay que sacar el mayor provecho posible, no se sabe aún en donde estará la mejor oportunidad.

¿Cómo saber si el emprendimiento va por buen camino?

Los índices económicos son un excelente termómetro de medición para conocer el estatus del emprendimiento, por tanto se debe ser muy comprometido u observador de los ingresos y costos que se pueden generar. El análisis económico y financiero determinara los precios, la rentabilidad y las ganancias. Posterior a esto, según el propósito de la idea inicial y de lo que quiere, será importante diseñar los planes de expansión a largo plazo para así ampliar el emprendimiento.

Es importante saber cuándo y cómo hay que redireccionar el proyecto, cuando ya deja de ser una idea de oportunidad, para finalmente transformarse en un emprendimiento. En algunas ocasiones, Es más provechoso finalizar el proyecto, en el momento indicado, sin afectar la reinvención o nuevos emprendimientos. Por tal razón, la evaluación constante determinará la viabilidad de la idea y se podrán tomar decisiones sin afectar el crecimiento. Esta es la verdadera ganancia, pues la fortaleza del emprendedor esta en crear, evolucionar y ser distinto al medio común.

Cuarto paso: Evaluando la idea o el proyecto

Es imprescindible realizar evaluaciones del progreso del proyecto constantemente, a través de encuestas, revisiones o algún método estadístico que genere índices de medición con la finalidad de establecer estrategias para las mejoras. Cabe acotar, que mientras más información y conocimientos se posean del tema, se podrá defender la idea y tomar acciones ante situaciones inesperadas.

No hay que limitarse, no hay que seguir un solo camino, hay que mostrarse abiertos ante la posibilidad de implementar nuevas técnicas o métodos que redireccionarán la idea, tal vez, por un mejor camino. De esta forma se facilitará, quizá por ensayo y error, pasar de una simple idea a una excelente y con altos estándares de calidad.

La evaluación del nuevo emprendimiento debe estar dentro de las prioridades ya que los mercados evolucionan o son muy inestables, y hay que adaptarse a los mismos para lograr entrar en el campo competitivo. Por ende, establecer como rutina parámetros para diagnosticar cómo se encuentra el producto en el mercado, es una excelente sugerencia para mantenerse informado y actualizado, clave es hacerlo desde todos las medios posibles, con el fin de adaptarse a dichos cambios.

Con esta guía será más seguro el proceso de elaboración del proyecto o próximo negocio, tomando en consideración que entre más cuidado se tenga en cada paso el resultado final de proyecto será más satisfactorio. En definitiva, cuatros pasos generales que guían a un emprendedor a cambiar sus ideas o sueños por una realidad. El éxito de un proyecto depende de la constancia y disciplina que se tenga para emprenderlo. Una guía que oriente de manera general, es un gran recurso para empezar.