Emprender tu Negocio con Poco Presupuesto

Emprender tu propio negocio con poco presupuesto puede resultar algo muy fácil o muy difícil, dependiendo de varios factores, no obstante, lo más importante es tener la iniciativa y la motivación para comenzarlo, que en muchos de los casos se fundamenta en una necesidad o una oportunidad, y planteárselo como su objetivo o reto de vida. Por lo general se trata de pequeñas empresas o también denominadas micro empresas, las cuales son constituidas con presupuesto de bajo monto.

Entre los factores limitantes se mencionan:

  • La naturaleza de la actividad que se pretende abordar. ¿Qué también la conoce y la domina usted?
  • El bien o el servicio que se va a ofrecer, ¿satisface alguna necesidad existente?
  • ¿Cuáles son las ventajas competitivas que ofrezco ante el potencial mercado que ha sido evaluado?
  • ¿Qué valor agregado le vamos a ofrecer a los posibles clientes?
  • ¿Se conocen las oportunidades del mercado para el bien o servicio a ofrecer?
  • ¿A qué mercado o segmento estarán dirigidos esos bienes y/o servicios?
  • En el contexto legal, ¿facilita el establecimiento de este tipo de empresas?

Esas son algunas de las interrogantes que debe responder previamente al emprendimiento de su negocio.

Como factor determinante y más importante, está el elemento motivador que lo impulse a realizar ese emprendimiento. Se pueden citar muchos ejemplos y por solo nombrar algunos, tenemos:

  • La situación particular del inmigrante que se plantea la necesidad de emprender una actividad que le garantice el sustento para su grupo familiar.
  • La posición del nuevo profesional que, al no conseguir un empleo digno, recurre al emprendimiento de su propio negocio.
  • El trabajador que, aun percibiendo una remuneración fija, la misma no es suficiente para cubrir todas las necesidades de su hogar.
  • Sencillamente también se presenta el caso del individuo que tiene el deseo de trabajar de manera independiente y ser su propio jefe de un negocio que le permita obtener el sustento diario, al mismo tiempo que le proporcione la facilidad de aplicar y desarrollar sus conocimientos técnicos y profesionales, poniéndolos al servicio de la comunidad.

En esta ocasión les presentaré un caso de la vida real que trata sobre una familia que emigró de Italia y llegó a un país latinoamericano y que vale la pena compartirlo con ustedes. Es una familia de siete integrantes, los padres y cinco hijos. Este es un típico ejemplo de cómo emprender tu propio negocio con poco presupuesto.

Estando ya en el país que los acogió como inmigrantes, se unen a su respectiva colonia a través de la Asociación Civil Casa D’Italia, que dispone de unas instalaciones para el esparcimiento y recreación de los connacionales italianos en ese país, como una especie de club social. En este club se realizaban bazares o vendimias donde todos podían mostrar y vender desde alimentos, bisuterías, artesanías, y otros. El líder de la familia junto a su esposa, comerciantes y conocedores de la gastronomía italiana, vieron la oportunidad de mostrar un alimento que ellos sabían elaborar de manera artesanal, llamado “Tomates Secos Frescos”, que se conservan en aceite en envases de vidrio. Empezaron llevando pequeñas cantidades, ofreciendo una degustación del producto a los asistentes a dichos bazares, logrando vender algunos.

La Pregunta es: ¿Cómo y con qué recursos empezaron?

Ubicaron las materias primas básicas, a saber:
a.    Tomates naturales y frescos.
b.    Aceite Vegetal.
c.    Envases de vidrio.

Los tomates eran comprados en el mercado popular municipal. El aceite en una tienda mayorista ya que necesitaban mínimo unos dieciocho o veinte litros. En cuanto a los envases, como no tenían suficiente dinero, solicitaban a sus paisanos, amigos y vecinos, que les guardaran las botellas de vidrio de otros alimentos que ellos hubiesen consumido y fueran desechando, las cuales eran esterilizadas de manera rudimentaria en su propio hogar.

Otra pregunta: ¿Dónde se desarrollaría el proceso de producción?
R. En su propia casa de habitación.

Como puede apreciarse, la actividad se inició de manera incipiente procurando el costo más bajo o el mínimo presupuesto.

Inicialmente los tomates eran secados al sol como antiguamente se hacía en su país de origen. En el corto tiempo tuvieron la oportunidad de comprar un pequeño “deshidratador” para secar los tomates. Dos de los hijos mayores les ayudaban a sus padres en la preparación del producto.

En su primera fase el producto elaborado “Tomates Secos Frescos” fue vendido en la sociedad reunida en Casa D’Italia. Con el dinero que esto les generaba lograban mantener el hogar junto a otras actividades que realizaban. Poco a poco se fue conociendo en la ciudad sobre el mencionado alimento, una exquisitez de la gastronomía italiana, empezando a incrementarse el número de clientes y el número de pedidos. Entre los nuevos clientes además de personas naturales, se destacan restaurantes, cafés (cafeterías), clubes sociales, mini Market, entre otros.

Un elemento que contribuyó al incremento de la demanda, además de la calidad del producto, era el precio que resultaba ser una ventaja competitiva frente al producto similar importado e industrializado. También ha sido muy efectivo el uso de las redes sociales para publicitar los productos, haciendo énfasis en el procedimiento artesanal aplicado en la elaboración del alimento que prepara esta familia italiana.

Llegó un momento en que la capacidad instalada para cubrir la demanda se hizo insuficiente, teniendo que recurrir a la compra de las materias primas en el mercado mayorista, fundamentalmente el tomate y el aceite, lo cual les garantizaba un mejor precio de compra. Igualmente procedieron a comprar los envases a un proveedor especializado. También compraron un deshidratador adicional y un poco más grande. Al mismo tiempo que tuvieron que construir una ampliación en su casa para las labores de preparación del producto.

Adicionalmente, y con el transcurrir del tiempo, sus dos hijos se hacen cargo de la actividad, procediendo a la legalización del producto, efectuando los registros necesarios y logrando los respectivos permisos para poder comercializar de manera abierta el producto y facturar a sus clientes comerciales, respetando las disposiciones fiscales. Registraron la marca, denominada hoy día “Espezie”, con la respectiva etiqueta que lo identifica en el envase.

No obstante haber incrementado el aporte financiero para comprar otro equipo y algunos otros utensilios, así como ampliar el espacio físico, el mismo resultaba pequeño en comparación con el beneficio que estaban recibiendo.

Con el correr del tiempo, la demanda de otros alimentos bajo el mismo esquema de “Alimentos Frescos en Conserva” surgieron, por ejemplo, las “Berenjenas en Aceite” (berenjena en cortes finos al estilo juliana), el “Pesto de Albahaca” y la “Salsa Verde”, esta última a base de Perejil.

Actualmente, con todo y el incremento en los precios de las materias primas y demás insumos necesarios para el proceso de producción, los precios de venta de esta pequeña empresa siguen siendo atractivos para los clientes, representando la mejor Ventaja Competitiva que tiene “Espezie” en el mercado local. Por los momentos no se contempla una expansión a nivel regional ni nacional. Realmente poseen otra ventaja que diferencia su producto de los demás similares, esta es la “Calidad”.

Con todo lo expuesto anteriormente, se puede inferir que sí es posible emprender tu negocio con poco presupuesto. Solo tienes que trazarte el objetivo, definiendo y estructurando claramente lo que quieres producir con la intención de perdurar en el tiempo.