En varias oportunidades es posible que haya escuchado los términos Coaching, Coach y Coachee pero, ¿ha reflexionado sobre ellos y cómo pueden ayudar al éxito empresarial?

El Coaching empresarial es una estrategia educativa que permite a los colaboradores de una empresa lograr un cambio, al ampliar la visión a 360 grados se puede buscar oportunidades donde muchos no logran encontrarlas.

De acuerdo con Jim Selman, el Coaching empresarial es un concepto nuevo que se basa en viejas prácticas educativa modernizadas; y en realidad esto se puede confirmar analizando una de las técnicas de la Antigua Grecia: La Mayéutica.

El filósofo griego Sócrates 400 años antes de Cristo, aplicaba un método denominado La Mayéutica donde, ayudaba a sus estudiantes a descubrir sus destrezas y luego al establecerse un problema, la persona debatía las posibles respuestas luego de meditarlas cuidadosamente.

Por otra parte, en 1960 David Ausubel, teorizaba que, el educando al recibir conocimientos en su aprendizaje formal los relacionaba con sus experiencias adquiridas en su aprendizaje empírico de esta forma, podría estar preparado para resolver nuevas situaciones, porque lo aprendido es significativo, tiene sentido y es lógico para quién aprende.

Ahora bien, el Coaching Empresarial ha ganado en poco tiempo gran importancia dentro de las empresas pues, ofrece la oportunidad de capacitar a los líderes de las organizaciones y a sus colaboradores para que puedan conocer de qué son capaces, hasta dónde pueden llegar, a desarrollar una actitud de compromiso con la organización de forma individual y colectiva, a identificar dónde está el problema y cómo pueden ayudar a resolverlo.

Todo esto con el único propósito que los gerentes y empleados puedan participar de acciones que les permitan lograr la eficiencia y eficacia en sus labores, a estar motivados y satisfechos con su quehacer diario dentro de la organización, sin importar cuál sea su cargo.

El Coaching empresarial busca que las personas puedan conocer cuáles son sus capacidades para la comunicación, para adaptarse frente a situaciones de cambio, a integrarse al trabajo en equipo, a ejercer un liderazgo de acompañamiento más que controlador, a desarrollar la autoconfianza. Todo esto permitirá que los trabajadores aprendan a definir objetivos comunes en conjunto, y a establecer metas que se pueden lograr.

Seguidamente, para que se pueda llevar a cabo en la empresa un proceso de Coaching empresarial se necesita un Coach quién será la persona encargada de orientar y enseñar al personal a descubrirse intrínsecamente y cómo sus capacidades pueden colaborar con el crecimiento de la organización.

El coach acompañará, servirá de guía y ejemplo durante el proceso de Coaching por lo tanto, debe ser una persona con probada experiencia en el ámbito organizativo, y con certificación avalada por una institución prestigiosa para llevar a cabo tal labor. Hay empresas que exigen que sus coach posean certificación internacional.

Algunas personas confunden el coach con un asesor. La diferencia radica en que el asesor tiene una especialidad en una determinada disciplina empresarial y el coach se encarga del funcionamiento de los equipos de trabajo y en su desarrollo personal.

Adicionalmente, para que el coach pueda realizar su trabajo se necesita del coachee, quienes serán los colaboradores que se someten al Coaching para fortalecer sus funciones dentro de la organización con la mayor calidad, eficacia y eficiencia posible.

Seguidamente, el Coaching Empresarial debe seguir objetivos como: impulsar la colaboración mutua, mejora de la productividad, fortalecer las habilidades de liderazgo, fomentar los cambios de paradigmas, conducir los fracasos positivamente para convertirlos en éxito, enseñar estrategias para adquirir mentalidad de emprendimiento en los colaboradores, superación de obstáculos, aprender de los errores, adiestrarse para desarrollar habilidades de negociación y aprovechamiento de oportunidades.

El Coaching Empresarial, dependiendo del tamaño de la empresa puede durar desde 6 meses hasta 3 años para obtener resultados concretos. Este proceso sigue un patrón con actividades que se enumeran a continuación:

•    Delimitar el contexto y el ámbito que se trabajará.
•    Para alcanzar los objetivos propuestos se determinan los  aspectos personales de cada coachee, para descubrir cómo afectan en las habilidades y destrezas que debería desarrollar.
•    Realizar un sondeo de la situación desde la corriente ontológica caracterizada por investigar e indagar, se ahonda en los ámbitos donde el coach haya reflexionado que sean más importantes.
•    Establecer un plan de acción.
•    Controlar los resultados obtenidos del aprendizaje, con un proceso continuado de seguimiento. Si ocurre cambio de conducta, el aprendizaje será significativo.

Para aplicar el Coaching empresarial de acuerdo al diagnóstico realizado por el Coach, se debe emplear el modelo que más se adapta a las necesidades de la empresa y de acuerdo a los objetivos que se desean cumplir. A continuación se explica brevemente los mismos:

Modelo Grow

Su nombre deriva del acrónimo Goal (objetivo), Reality (realidad), Options (opciones), Will (plan de acción). En este modelo el coach utiliza la metodología de realizar preguntas contundentes, que inviten a la reflexión del coachee y puedan orientarlo hacia el logro de los objetivos.

Modelo Outcomes

Es un modelo muy parecido al Grow pero, con un nivel de profundidad más complejo ya que, hace mucho énfasis en razonar y analizar los objetivos. Tiene una estructura más amplia que el modelo anterior, está más dirigido a los cargos directivos y por ende más centrado en los negocios.

Modelo Achieve

Es un modelo  con una estructura de 7 pasos donde el coach debe desplegar esas habilidades importantes para el proceso de coaching como son escuchar, interacción honesta, realización de preguntas que estimulen al coachee, desarrollar el rapport para incitar y lograr un intercambio de información y manejo de la intuición, todo esto para lograr que los participantes se motiven y se involucren a fondo en el proceso.

Para finalizar, pensar en un proceso educativo que no se conoce y donde se debe proyectar las cualidades y debilidades internas provoca resistencia a participar pero, con la orientación apropiada, los gerentes y colaboradores podrán salir de su zona de confort y aprender a conocerse para conciliar mejor sus diferencias y buscar alternativas para mejorar la productividad de la empresa.

Referencias
Platón. El Banquete y Teeteto.
Ausubel, David (1960). Adquisición y retención del conocimiento: una perspectiva cognitiva.
Selman, Jim (2008). Liderazgo. Estados Unidos. Editorial Pearson.