¿Por Qué la Transferencia Tecnológica es Buena para las Empresas?

Conocimiento, investigación y tecnología se combinan para impulsar el crecimiento económico a través de la transferencia tecnológica. Puede darse de un país a otro o entre organizaciones o empresas, pero siempre el resultado será procurar el desarrollo y promover la competitividad.

En un mundo cada vez más globalizado es impensable que no se den procesos de intercambio de conocimiento científico o tecnológico. Sobre todo que ayuden a terceros a mejorar la productividad  sea cual sea el área de su desempeño.

La globalización ha cambiado la manera de interactuar de las instituciones que integran la sociedad. Incluso la forma cómo las organizaciones abordan su actividad y sus procesos de gestión tecnológica. El avance de la tecnología despierta la necesidad de utilizar o adaptar procesos para llevar a cabo mejoras o desarrollos novedosos que en definitiva contribuyen al crecimiento económico de un país.

Hoy en día, las empresas suelen apoyarse de manera importante en la tecnología para ser competitivas en mercados más automatizados, que suman cada vez más actores y desafíos.

Universidades, centros de investigación, centros tecnológicos o empresas (locales o extranjeras) son otras fuentes directas de transferencia de tecnología. 

También los centros de investigación establecen redes con el mundo empresarial para atender sus necesidades en una relación ganar-ganar.

La transferencia tecnológica puede darse por adquisición, cesión, licencia o intercambio. En cualquiera de sus formas representa el acceso a avances que se difunden o reproducen. Generalmente en función de los requerimientos del proyecto definido por un país, entidad u organización y que le permitirá insertarse en los cambios, actualizando procesos.

La transferencia tecnológica es más común de lo que se pueda creer. La tecnología es un factor esencial en cada empresa, al que busca sacarle el mejor provecho según las necesidades que identifique.

Comercio activo

El traspaso de conocimiento se convierte en una estrategia imposible de ignorar. Así, las naciones –desarrolladas y en vías de desarrollo- participan del comercio de tecnologías. Ya sea directamente o a través de las empresas en sus procesos de producción de bienes y servicios dando a conocer sus avances.

Al momento de decidir emplear una tecnología externa hay que evaluar a los proveedores que respondan mejor a los requerimientos de la empresa. Así como también el nivel de automatización que introducirá y el precio.

Una vez seleccionada, el uso de transferencia tecnológica garantizará mejores niveles de eficiencia y competitividad en las organizaciones. Por lo que contribuye a la modernización y desarrollo no sólo de las compañías que la ponen en práctica, sino de la economía del país.

En el área industrial, la transferencia tecnológica permite a empresas, vías de acceso al mercado para desarrollos que no pueden comercializar directamente. También les permite valerse de innovaciones de terceros para incrementar su oferta comercial.

La transferencia tecnológica puede darse de dos maneras: una, en la que la se hace de una nación que la tiene a otra que la asimila. En segundo término se lleva a cabo dentro de un mismo país. Por lo general transformándose los conocimientos científicos en tecnologías puestas en práctica por una o varias entidades.

Cualquier proceso de transferencia de tecnología debe ejecutarse bajo el marco legal relacionado con la materia y derivado de los compromisos contraídos por el país en el contexto internacional.

La innovación siempre está presente en estos procesos que suponen el aprovechamiento de invenciones, el uso de desarrollos en marcas comerciales. Al igual que otros esquemas con derechos de propiedad industrial, incorporados en legislaciones nacionales y acuerdos internacionales suscritos por algunos países, por lo que hay que respetarlos. Lo contrario puede suponer reclamos legales engorrosos y costosos.

¿Quiénes se benefician?

El resultado de la aplicación de la tecnología en los procesos es que la gente sea más productiva y en consecuencia impulse el crecimiento económico. En los procesos de transferencia tecnológica se benefician todas las partes involucradas. Es el caso de universidades, centros de investigación, centros de tecnologías, empresas. Al final se busca que el acuerdo tenga un impacto en la sociedad.

Una vez que se ha adquirido el conocimiento, se integra en la sociedad y se puede utilizar como punto de partida para el crecimiento futuro.

Los países con una base razonablemente técnica o en investigación y desarrollo, están en una mejor posición para absorber y hacer un mejor uso de tecnologías más nuevas, a medida que están disponibles en el mercado.

Hay casos de transferencia tecnológica que no están referidos al clásico entramado corporativo empresarial. Un ejemplo claro es el diseño de metodologías y plataformas tecnológicas en el área educativa.

La economía de cualquier nación se impulsa con esta constante e indetenible transmisión de conocimiento y experticias entre los distintos actores productivos de una nación.

En consecuencia, tanto desde el sector privado como del público se incentivan programas de formación y capacitación. Al igual que el desarrollo de habilidades que luego pueden ser puestas en práctica en proyectos de investigación o modelos que contribuyen al crecimiento de un negocio, de un país.

Todo este conocimiento se pone al servicio de la comunidad a través de la transferencia tecnológica. Pues de esta forma se beneficia a sus ciudadanos con la generación de servicios y productos.

Modelos de transferencia de tecnología

Se trata de impulsar la preparación académica para que abra espacios a la innovación y a la inversión privada. También al desarrollo de fórmulas como las patentes, por citar un ejemplo común de transferencia tecnológica.

La posibilidad de explotar comercialmente los productos mediante la concesión de licencias constituye un incentivo al desarrollo de nuevas tecnologías. Sobre todo para los que no tienen la intención de comercializar personalmente sus invenciones o no pueden hacerlo. En estos casos la transferencia tecnológica es la finalidad original de la investigación.

La posibilidad de conceder patentes en licencia o cederlas supone asimismo un incentivo para que el titular que comercializa su producto en una región determinada transfiera la tecnología. Es decir, a países en los que él mismo no tiene la intención de comercializar la invención. Tal y como lo destaca un documento de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), de noviembre de 2014.

Son las patentes precisamente uno de los cuatro modelos de transferencia tecnológica.

Otro lo constituyen los proyectos de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación), de participación conjunta entre empresas o empresas y universidades o centros tecnológicos.

También lo es el Spin-off o creación de empresas de base tecnológica. Que es el desarrollo de un proyecto a partir de uno previo, bien sea, universitario o empresarial.

Y los propios contratos de transferencia tecnológica que se firman para adquirir, ceder, compartir, licenciar, acceder o posicionar algún conocimiento innovador en el mercado.