Como preparar a los empleados para la jubilación


Durante años en una organización los colaboradores prestan sus servicios aportando su creatividad, talento y sus mejores habilidades para desempeñar un cargo laboral pero, ¿qué sucede cuando estas personas pasan gran parte de su vida en estos empleos?

A continuación veremos dos ejemplos que pueden presentarse en una empresa:

Alcides es un trabajador de la administración pública. Lleva 32 años laborando en el Departamento de Almacén, siempre en el mismo cargo. Nunca falta a su trabajo, es muy puntual pero, cuando se le solicita realizar una tarea que se sale de su rutina diaria, presenta una actitud adversa y opositora.

Por otra parte, Zaida es una colaboradora de una empresa. Tiene 34 años de servicio en el Departamento de Sistemas. Con los años su estado de salud ha desmejorado a tal punto que, se le dificulta caminar. Aunque es una persona eficiente, sus labores las realiza con gran esfuerzo por sus condiciones físicas.

Si el departamento de recursos humanos evaluara y reflexionara con Alcides y Zaida sobre su actual situación laboral sería importante realizarles las siguientes preguntas:

  1. ¿Toma más de tres medicamentos al día?
  2. ¿Tiene más de 30 años laborando para la organización?
  3. ¿Se siente cansado, triste o estresado?

Si constestan afirmativamente al menos dos preguntas, es tiempo de prepararlos para su jubilación.

El término jubilación tiene su origen en la palabra latina «Jubilatio» y significa que una persona cesa de realizar sus labores de trabajo por razones de avanzada edad, antigüedad en el cargo o discapacidad física, asignándole una pensión por sus servicios prestados. La jubilación es un derecho adquirido por los trabajadores y en la mayoría de los países del mundo se encuentra regulada y establecida por la seguridad social.

Ahora bien, a pesar que los trabajadores cuentan con este derecho, la mayoría de ellos demuestran una marcada oposición a la hora de afrontar esta situación que es inevitable, para aquellos que han prestado sus servicios gran parte de su vida en una organización.

Es posible que, estas personas sigan luchando a pesar de su edad y condiciones físicas de ir diariamente a trabajar por las siguientes razones:

  •  El ser humano se adapta a las situaciones y cuando se habitúa a un horario, desplazamientos al mismo sitio, cultivo de amistades, rutina en sus labores; entra en una zona de confort difícil de abandonar y crea resistencia al cambio.
  • Las personas próximas a jubilarse analizan sobre cuánto dinero percibirán de su pensión para vivir dignamente y con calidad de vida.
  •  Reflexionan si en su nueva forma de vida serán útiles, a qué se van a dedicar, cómo van a ocupar su tiempo libre. Esto ocasiona que se sienta aminorados personalmente, crean que pierden un lugar y su prestigio.

El proceso de jubilación implica una ruptura en la actividad laboral de las personas y es tan radical que afecta a los trabajadores de manera económica, social, psicológica y familiar por lo tanto, es necesario que las organizaciones a través de un plan o programa de jubilación, presten apoyo a sus colaboradores y los preparen para que puedan superar la transición de la actividad laboral a la situación de retiro digno.

De no hacerse apropiadamente este acompañamiento para la jubilación, los trabajadores pueden sufrir depresión, ansiedad, enfermedades y convertir una etapa de crecimiento y cambio en el ciclo de vida de un individuo, en un proceso traumático y doloroso.

La necesidad de humanizar y democratizar el trabajo ha logrado que, en las empresas los Departamentos de Recursos Humanos establezcan acciones para conseguir que sus trabajadores gocen de bienestar laboral. Según Moragas en su libro Gerontología Social: envejecimiento y calidad de vida: preparar a los trabajadores para su jubilación, constituye un proceso de información y educación para que asuman su nueva situación de manera positiva, entendiendo sus beneficios, reduciendo los costos sociales y sanitarios, lo que origina mejora en la salud psíquica, física y social del individuo.

Los planes o programas de jubilación son herramientas educativas, efectivas y eficaces para que, los trabajadores se adapten positivamente a su cese laboral ya que, facilita a los colaboradores conocimientos útiles e indispensables para afrontar la etapa de jubilación con calidad de vida.

Realizar este acompañamiento implica formar al trabajador unos meses antes de jubilarse en los siguientes aspectos:

Motivación y autoestima: Por medio del programa ayudarles a fortalecer su motivación y a elevar su autoestima para desarrollar pensamientos positivos, de tolerancia y comprensión de esta forma, se evita que en la futura etapa de jubilación se establezcan limitaciones físicas, mentales, económicas y afectivas.

Visión de resistencia al cambio: Los mitos que se tejen alrededor del tema de la jubilación hacen que las personas se resistan a vivir este período que, es vital para el individuo en sus años dorados. Prepararlos para que asuman este momento de manera activa y positiva, en búsqueda de calidad de vida es muy provechoso y saludable.

Convivencia e integración grupal: Proporcionar estrategias al futuro jubilado en aspectos como convivencia e integración grupal los ayuda a relacionarse mejor con sus familiares, vecinos y amigos y los aleja del aislamiento, auto marginación y la soledad.

Crecimiento personal observando debilidades y fortalezas: Facilitar herramientas a las personas para que se autoconozcan y evalúen sus debilidades y fortalezas pueden ayudarles a redirigir sus talentos, sus experiencias previas a diversos ámbitos como el físico, social, intelectual y creativo, que en tiempos pasados no pudieron dedicarles el espacio suficiente por sus ocupaciones laborales.

Plan de vida: Las personas deben estar conscientes que su calidad de vida en la etapa jubilatoria puede mejorar y es por esto que, es tan importante suministrarles conocimientos para que tengan una mejor visión de dominio de su futuro y sobre todo en esas áreas que requieren decisiones vitales. Los proyectos de vida de las persoans jubiladas se basan en sus experiencias previas, dirigidas al presente y al futuro. Es por esto que, un proyecto de vida será efectivo si en el mismo se imprimen las potencialidades del individuo y como puede mejorarlas en su porvenir.

Administración eficiente del tiempo libre: Orientarles cómo pueden ocupar su tiempo libre en diversas actividades relacionadas con sus intereses, aficiones, labores recreativas, culturales, quehaceres religiosos, voluntariado y trabajo comunitario, permitirá que los próximos jubilados no malgasten su tiempo practicando el apoltronamiento frente al televisor.
Dieta saludable y actividad física: El conocimiento para establecer hábitos saludables en la alimentación y un programa de ejercitación de acuerdo a la edad y condición física son ideales para asumir esta etapa, cuidándose y sintiéndose mejor física y emocionalmente.

Recomendaciones financieras para la etapa de jubilación: Informar a los trabajadores sobre cómo invertir su dinero cuando se jubilen, les ayuda a idear actividades que pudieran generarles alguna renta adicional, en este ciclo que se inicia.

En conclusión, el objetivo principal del plan de jubilación es preparar a los empleados que dieron lo mejor de sí con su labor para el impulso productivo de la organización, hacia un período que implica un tiempo para vivir, de abrirse a la oportunidad de gozar de los beneficios logrados por los años de trabajo, de invertir el tiempo en aquello que les gusta y aficiona, de compartir con la familia y allegados, de liberarse de ataduras, adaptándose al cambio para enfrentar el futuro con alegría y calidad de vida.