Los Riesgos para tu Empresa de la Fuga de Capitales en Latinoamérica

Latinoamérica y la Fuga de Capitales

La fuga de capitales es la salida de dinero y bienes de un país a otro, o de una región a otra. Especialmente, implica grandes cantidades que se desplazan en lapsos de tiempo relativamente cortos. Particularmente, esta salida ocurre en búsqueda de mayor rentabilidad y seguridad, así como para evadir leyes, impuestos y otros controles.

En otras palabras, se trata de una evación de un dinero sustraído del circuito económico del país de origen. De esta forma, pierde su capacidad para generar empleo, producto y riqueza en ese país.

Sin duda alguna, los inversionistas internacionales prefieren aplicar sus capitales en economías que les garanticen rentabilidad y seguridad. Por un lado, la rentabilidad del capital invertido y, por otro, la repatriación segura de las ganancias al país de origen.

Igualmente, los inversionistas criollos buscan también proteger su patrimonio. De esta forma, están alertas a señales provenientes de políticas públicas referidas al tratamiento de las ganancias y los capitales. Por lo que, foráneos y criollos basados en ese entorno, pueden decidir si mantienen o no su dinero en el país.

En resumidas cuentas, cuando esas señales son negativas, provocan la fuga de capitales y se detienen las entradas de nuevos capitales. Como resultado, se provocan desequilibrios en la balanza de pago del país. Así como consecuencias negativas en los indicadores de desempeño económico. De esta forma, se citan, el Producto Interno Bruto (PIB), las reservas internacionales, desempleo, inflación y el tipo de cambio.

Causas de la fuga de capitales

Las principales causas son:

  1. Las políticas económicas proteccionistas.

Algunos países aplican políticas proteccionistas que no incentivan las inversiones para crear nuevas empresas, tanto con recursos internos como foráneos. Entre estas tenemos:

  • Los controles de cambio.
  • Las tasas de interés desfavorables a la inversión.
  • Controles de los precios y costos.
  • La legislación laboral parcializada hacia los trabajadores, favoreciendo los conflictos entre éstos y los patronos.

De las causas de la fuga de capitales, esta se destaca en algunos países en desarrollo.

  1. El incremento de impuestos aplicados al capital.

Una elevada presión fiscal ejercida por autoridades gubernamentales sobre las utilidades de las empresas, anula cualquier intención para nuevas inversiones. Por lo tanto, los inversionistas se ven motivados a invertir en otros países que apliquen cargas tributarias más bajas. De esta manera, se aligera el camino para la fuga de capitales en cualquier país.

  1. La inestabilidad política.

La incertidumbre y el riesgo de invertir sin garantía de conservar el dinero en un país, se incrementan por esta causa. En particular, factores como conflictos internos, guerras y falta de independencia de los poderes públicos. La suma de ellos desestabiliza la situación política y social de cualquier país. Por ejemplo, el caso específico de Venezuela, cuya situación política, social y económica, ha generado una fuerte fuga de capitales.

  1. Los niveles de inflación elevada.

Una economía con un índice de inflación elevado y persistente desincentiva el ahorro de las familias y de las empresas. Por esta razón, en países que la sufren por largos períodos de tiempo, se deprecia la moneda local o nacional. En consecuencia, las personas y las empresas prefieren colocar su patrimonio en moneda fuerte. Por tanto, se incrementa la demanda de divisas, pudiendo ser colocadas en el exterior o simplemente, guardarlas en la casa.

Indudablemente, una economía híper inflacionaria en nada resulta atractiva para la inversión. Por el contrario, provoca la fuga de capitales en estampida, desplazándose las inversiones a países vecinos o a otras latitudes.

  1. Las expectativas negativas sobre el desempeño futuro de la economía.

Este factor es uno de los principales causantes de la extracción de recursos de una economía, es decir, de la fuga de capitales. De esta manera, si se vislumbra un futuro turbulento, los inversionistas optarán por esperar el mejor momento para colocar su dinero. Si, por el contrario, lo que se espera es peor, entonces dirigirán sus inversiones y ahorros hacia otro circuito económico.

Por otra parte, ante expectativas de devaluación en el futuro inmediato, tiende a cambiarse el patrimonio de moneda local a divisas. De este modo, se busca proteger el capital pudiendo generar ganancia de producirse efectivamente dicha devaluación.

  1. El control de cambio.

El control de cambio gestionado correctamente y por poco tiempo, evita la salida de divisas, protegiendo las reservas internacionales. Pero, al prolongarse en el tiempo, limita las nuevas inversiones foráneas. Principalmente, porque no garantiza a los empresarios la conversión de sus ganancias en divisas, en la cantidad y tiempo deseados.

Además, el control de cambio combinado con regulaciones al repatriado de capitales, complica el escenario y provoca la fuga de capitales.

  1. La inseguridad jurídica.

Lo primero que hace todo inversionista previo al emprendimiento que hará en un país, es una evaluación de su marco jurídico. Por lo que, estudia minuciosamente las pautas del juego, y si son aceptadas, esperaría que éstas permanezcan en el tiempo.

Sin embargo, existen naciones con un marco institucional débil que brinda poca seguridad jurídica. Indudablemente, este escenario atenta contra la propiedad privada de los agentes económicos. En consecuencia, los empresarios se alejan, porque ellos aspiran que las decisiones previas a la de invertir no cambien. Adicionalmente, esperan, ante posibles modificaciones, el respeto a sus propiedades, recibiendo la compensación debida de ser afectados sus activos.

Un caso notable en Latinoamérica es el de Venezuela, país que presenta todas las causas de fuga de capitales. Principalmente, las acciones de expropiación a casi un centenar de empresas en menos de un año, en el transcurso del 2003. De hecho, se trató más bien de confiscación y no expropiación.

  1. La corrupción.

En los últimos tiempos se han conocido resonados casos de blanqueo de capitales. En particular, por parte de funcionarios públicos que se han apropiado indebidamente de fondos públicos. Para ello han utilizado los llamados paraísos fiscales de Suiza, Andorra y Panamá. Evidentemente, esto es un claro ejemplo de fuga de capitales.

A propósito de esto se pueden citar los casos revelados en investigaciones periodísticas como los Panamá papes o incluso los wikileaks. En ambos casos funcionarios de gobiernos se vieron involucrados en negocios opacos. Así estuvieron en la palestra pública personalidades de España, EE.UU., Brasil, Ecuador, Argentina entre otros. Cabe resaltar que, a varios de estos se les abrieron investigaciones en sus respectivas naciones.

También aquí, repite el nombre de Venezuela, siendo ubicado por Transparencia Internacional entre las 10 naciones con mayor corrupción en el mundo. Organismos internacionales y locales de ciertas economías desarrolladas, han investigado detectando acciones notorias de parte de ciudadanos venezolanos. De esta manera, han podido probar la compra de propiedades o inauguración de empresas en Miami, Madrid o Panamá.

También se observan acciones fraudulentas como las siguientes:

  • La sobrefacturación de importaciones.
  • La asignación discrecional de las divisas.
  • Cobro de comisiones por la compra de armas a naciones con reputación igualmente corrupta
  • Aplicación o apropiación indebida de los recursos públicos originalmente destinados a obras de interés colectivo, o a importar medicinas y alimentos. Esto se conoce como desvío de presupuesto.

Y así, podrían mencionarse muchas otras prácticas que los gobernantes han perfeccionado en los últimos años.

Países latinoamericanos con mayor fuga de capitales.

Los especialistas Jorge y Alejandro Gaggero y Magdalena Rua proponen tres esquemas para calcular la proporción por país. Todo ello basado en la riqueza que algunos de sus ciudadanos tienen en el exterior. Así tenemos:

  1. Primer esquema. Solamente utiliza el monto total de la riqueza que se tiene en el extranjero en miles de millones de dólares.

De esta forma se mencionan en los 5 primeros lugares los siguientes países:

  1. Brasil.                  519,5 MMMUS$
  2. México.                417,5
  3. Venezuela.            405,8
  4. Argentina.             309,1
  5. Chile.                   105
  1. Segundo esquema. Determina la proporción de los miles de millones de dólares en relación con el producto interno bruto (PIB) de cada país. De esta forma, se mide la gravedad relativa del fenómeno.
  1. Panamá.               139%
  2. Argentina.             109%
  3. Venezuela.            103%
  4. Bolivia.                 93%
  5. El Salvador.          52%
  1. Tercer esquema. Este propone una comparación que permite ajustar el PIB por la paridad del poder adquisitivo. Sin duda alguna, con un dólar no se compra igual cantidad de bienes y servicios en todos los países. De esta manera, el indicador permite comparar entre distintos países eliminando la disparidad de precios entre ellos. La fórmula sería Riqueza en el extranjero/PIB por paridad de Poder de compra = %

Así tenemos el siguiente cuadro.

  1. Venezuela.            116%
  2. Panamá.               85%
  3. Argentina.             62%
  4. Bolivia.                 39
  5. Chile.                   38%

En resumen, los latinoamericanos acumulan fuera de sus países el 41% de sus economías, o el 32%, ajustando el PIB por la paridad de compra.

Por otra parte, destaca el hecho que aun cuando Chile ha sido elogiado por los mercados, su indicador de riqueza en el extranjero supera la media regional.

Apartando las causas mencionadas con antelación, la desconfianza en algunas economías resulta ser la principal. De esta manera, las principales consecuencias de la fuga de capitales son:

  • El PIB se ve directamente impactado.
  • La reserva de capital en el sistema bancario se reduce.
  • Los tipos de interés se elevan.
  • La inversión nacional retrocede significativamente.

Por lo tanto, los efectos negativos indicados sobre la economía de cualquier país, son más que suficientes para que se promuevan acciones que combatan la fuga de capitales.

Sin duda alguna, el dinero que sale pudiera ser útil para generar empleo y riqueza en el país que deja. Igualmente, cuando la fuga de capitales se incrementa en monto y por mucho tiempo, conduce a la quema de recursos.