Consejos para Reconocer el Tecnoestrés y Evitarlo

 

La era digital introdujo una forma de vida que llegó para quedarse. Muchas son las ventajas y beneficios que aporta la tecnología no sólo al individuo, sino también a la sociedad. Pero también efectos negativos psicosociales que han sido agrupados bajo el término tecnoestrés. Entonces ¿puede verse una empresa afectada por esta psicopatología?

Hace más de 30 años los expertos clínicos ya advertían de los riesgos que ocasionaba la excesiva exposición a las nuevas tecnologías, limitada en ese entonces al uso de las computadoras. El mundo no estaba tan interconectado como ahora, cuando la información –en sus diferentes presentaciones- es el principal producto a consumir. Ya sea generada desde cualquier parte el planeta, no hay necesidad de desplazarse para obtenerla.

El tecnoestrés define de manera sencilla el estrés que provoca el uso de la tecnología en cada situación de la vida del ser humano. Es uno de los males más comunes de la era moderna que afecta negativamente la salud del ser humano.

Las personas son cada vez más dependientes de computadoras, teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos electrónicos que posibilitan contacto permanente. Pero su uso extremo puede tener efectos adversos directos o indirectos sobre actitudes, pensamientos y conductas del trabajador y ocasionar disfunciones en el organismo.

Tecnoestrés en el trabajo

La tecnología cambia hábitos en la persona, en cualquiera de los ámbitos en los que se desenvuelva. Y el laboral es uno de ellos. Los efectos de la prolongada exposición a la tecnología son aspectos que los departamentos de prevención de riesgos laborales de algunas empresas ya están considerando.

La dinámica laboral hoy en día obliga a los empleados a estar conectados casi todo el día. Es un trabajo que no se ciñe al espacio físico de la oficina, sino que llega a la calle, a la casa, donde quiera que la persona se encuentre. Siempre que pueda mantenerse comunicado a través de las nuevas tecnologías.

Muchos de los usuarios de las nuevas plataformas no están conscientes de que son víctimas del tecnoestrés. Especialmente de problemas como nerviosismo y ansiedad por el uso inadecuado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Tal y como advierte el psicólogo clínico español Antonio Cano Vindel.

La materia ha sido caso de análisis en diferentes frentes, incluyendo el académico. La Universidad Abierta de Cataluña (UOC) concluye, en un estudio, que el tecnoestrés “se convertirá en un nuevo riesgo laboral, pues las nuevas formas de trabajo como el trabajo a distancia y la omnipresencia causada por las TIC pueden originar en el trabajador sentimientos de incapacidad, desfase o una adicción”.

La incorporación de las tecnologías de información y comunicación ha favorecido la productividad y eficiencia de los procesos empresariales. Generalmente llevándolos a tener mejores niveles de rentabilidad, por un lado. Pero por otro puede exponer de manera prolongada a sus empleados con consecuencias no deseables para la salud, como el tecnoestrés.

Si se trata de un problema de salud del empleado, bien sea mental o físico, se convierte en otro para la empresa. Sobre todo en la medida en que tenga incidencia en los resultados de la firma.

¿Cómo evitar el tecnoestrés?

Para evitar los efectos nocivos del tecnoestrés se recomienda usar la tecnología estrictamente lo necesario. En los casos en que el desempeño laboral dependa por completo de la exposición a plataformas tecnológicas hay incluso estrategias. Por ejemplo se sugiere a las empresas fomentar actividades deportivas o de recreación para bajar la tensión entre el personal.

En algunos países se obliga a las empresas a aplicar pausas activas laborales a manera de promover bienestar entre los trabajadores.

La salud ocupacional, tan de moda por estos días, incentiva a que en cada ambiente laboral se lleven a cabo las pausas activas de 10 o 15 minutos. Así cada tantas horas, durante una jornada de trabajo.

La dinámica no requiere de traslados de personal de sus lugares de trabajo ni de actividades que no puedan llevarse a cabo in situ. Se trata sencillamente de ejercicios de calentamiento que consisten en realizar estiramiento del cuerpo en los que se involucren huesos y músculos que ayuden a la distensión.

Estas prácticas ayudarán no sólo a mejorar la salud del empleado con cambios de posturas y rutinas. Sino al ambiente laboral, en general, al permitir una mayor interacción social entre compañeros.

Primero la Organización Mundial para la Salud (OMS) hace más de 60 años y luego la Organización Internacional de Trabajo (OIT) han dado importancia al espacio laboral. Incluso al incluirla en el rango de acción de la promoción de la salud.

Aunque es cierto que no todas las empresas suelen hacerlo como parte de sus políticas. Sin embargo, algunas dan un tiempo de descanso reglamentario y de esta manera el personal puede evitar el tecnoestrés.

Es de destacar que las corporaciones más grandes, conscientes de la necesidad de contar con empleados productivos, satisfechos y saludables, disponen de espacios para la recreación. Es así como salas de descanso, de juego, de lectura y hay incluso las que cuentan hasta con gimnasios, en sus propias sedes. Por lo que el personal no tiene siquiera que salir de las instalaciones para poder realizar una actividad extra laboral.

Tipos de tecnoestrés

De acuerdo con varios estudios, los tipos de tecnoestrés se han clasificado en tecnoansiedad, tecnofatiga y tecnoadicción.

  • La tecnoansiedad suele ser el más habitual y se manifiesta a través de malestares por altos niveles de activación fisiológica.
  • La tecnofatiga produce cansancio mental o agotamiento cognitivo por el uso continuado de las nuevas tecnologías.
  • La tecnoadicción describe el deseo compulsivo de la persona de estar conectado en todo momento, lo que ocasiona un desgaste en su vida.

En definitiva, quienes padecen de tecnoestrés pueden presentar uno o varios síntomas. Los principales y que cualquiera puede identificar fácilmente son dolores de espalda y brazos y ardor en los ojos por el tiempo prologando frente al computador.

Otras manifestaciones que quizá necesiten de un diagnóstico médico para poder asociarlas al tecnoestrés son la falta de concentración. Así como también los trastornos del sueño que provoca el trabajo más allá de las horas reglamentarias.

La recomendación básica para que los empleadores eviten someter al personal al tecnoestrés, es ofrecer espacios y actividades para el despeje de la mente y la desconexión con el trabajo y la tecnología, que le permita contar con empleados saludables y productivos.