Industria Automotriz, en Plena Evolución en América Latina

La industria automotriz la conforman un conjunto de organizaciones que han desarrollado innovaciones en el mercado automotor. Con el tiempo sus cambios han sido vertiginosos y radicales, convirtiéndose en uno de los sectores más poderosos en el mercado. Ahora comprometido con la responsabilidad social y el desarrollo eco-sustentable.

​Son parte de la industria automotriz corporaciones, asociaciones y organizaciones, que diseñan, y desarrollan, manufacturan y  mercadean vehículos y autopartes.

La industria automotriz  tuvo sus inicios en el siglo XVIII. En esta época desarrolló una fuerza propulsora que reemplazó a los caballos como medio de transporte por excelencia.

Para la industria automotriz de esa época, el vehículo a vapor parecía el método de transporte  más promisorio.

El autopropulsado más antiguo que se conservó fue un vehículo tipo tractor de cuerpo artillero. Construido en 1771 por el ingeniero francés Joseph Cugnot. Para el momento este proyecto se consideró  atractivo, pero de poco  provecho.

Con el tiempo, otros ingenieros franceses, estadounidenses y luego británicos, se sumaron a la tarea de innovar los vehículos. Sin embargo, no tuvieron éxito con la practicidad y utilidad de éstos. Aún así la historia recoge nombres como William Murdoch, James Watt y William Symington, 

No obstante, en 1789 el inventor estadounidense Oliver Evans obtuvo su primera patente por un carruaje de vapor. Algún tiempo después, logra armar lo que sería un  vehículo autopropulsado que circuló por las carreteras estadounidenses. De esta manera, dio paso al surgimiento de sociedades organizadas, luego conocidas como la gran industria automotriz.

Para el año 1929 Estados Unidos aportó al mundo una exagerada producción de vehículos automotores. En ese entonces, en el mundo existían 32.028.500 vehículos. De los cuales el 90% eran producidos por la industria automotriz norte americana. Sólo en ese tiempo, en los Estados Unidos, estadísticamente se determinó que existía una relación de un vehículo por 4,87 personas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, EEUU fabricó aproximadamente un  75% de la producción mundial de vehículos. Sin embargo, en 1980 fue sobrepasado por Japón, que inmediatamente lideró la industria automotriz. A partir del 2006, nuevamente, Estados Unidos aumenta su producción y logra mantener el primer lugar de producción.

Pero al finalizar la primera década del siglo XXI el gigante asiático asume el liderazgo. Con el ensamblaje de 13,8 millones de unidades automotrices al año.

Cabe acotar, que la  industria automotriz es un sector muy  importante del área económica a nivel mundial. Específicamente por el impacto que generan sus ingresos y la forma en que influye sobre el estilo de vida y el binestar de la sociedad. También, por su aporte estratégico a nivel de negocios, y  por la cantidad de empleos que propician sus procesos productivos, operativos y comerciales.

Desde la industria automotriz se promueve al vehículo como un bien  necesario para el mantenimiento del status de las personas. Además los automóviles son productos con gran auge que no deja estar a la vanguardia en diseño y estilo. Tampoco detiene su evolución y no se limita con fronteras.

El crecimiento y difusión de la industria automotriz en América Latina en el transcurso del siglo XX permitió tomar cómodamente posición en el mercado global.

La Industria automotriz en Latinoamérica

El apogeo de la industria automotriz llevó a considerar el uso de los vehículos como una necesidad básica. Incluyendo la región latinoamericana, que carecía de estos nuevos sistemas de transporte. Su uso fue transformado, al punto, que en muchos países marcó la extinción de los sistemas ferroviarios. 

De esta manera se determinó una nueva plataforma de comercio exterior que establece nuevos modos de consumo y producción de la industria automotriz.

A partir del año 1920 se crearon en estas latitudes las plantas de ensamblaje de vehículos, las cuales utilizaban piezas netamente importadas. En esta región, la industria automotriz cuenta con un mercado con elevados niveles de rentabilidad y ganancias. Especialmente en países como Argentina, Brásil, México y Uruguay.

En  América del sur, en los últimos diez años todos los países han incrementado su parque automotor. Sin embargo, en países como Colombia seguido de Perú, es notable una mayor proporción, en comparación al aumento de su población. En este caso, han mostrado un aumento de 300% en el período 2000  y 2009.

La industria automotriz latinoamericana tiene dos grandes protagonistas, Brásil y México. Dos potencias en la producción y venta de vehículos, desde la llegada del Escarabajo a territorio brasileño en la década de 1950 y al mexicano en la década de 1960. Para esa Época, este modelo se convirtió en un auténtico símbolo en ambos países.

En la actualidad, Brasil y México concentran el 90% de la producción de la región. Ubicándose respectivamente, en el sexto y décimo lugar de productores de vehículos a nivel  mundial. 

Asimismo, el ranking de las mayores empresas de este ramo en América del sur, lo encabezan cinco compañías brasileñas y cinco sociedades mexicanas. Las cuales son firmas filiales de  matrices europeas, norteamericanas y japonesas.

Sin embargo, particular mención merece la industria automotriz en Brásil. Cuyo crecimiento resulta rimbombante. Sus ventas se han duplicado en apenas diez años hasta 3,6 millones de unidades en 2011. De esta forma, se posiciona en cuarto lugar en el mercado mundial, por detrás de China, EEUU y Japón.

Cambios en la industria automotriz

No obstante, la industria ha experimentado cambios profundos. Desde la necesidad de trasladarse en automóvil, el uso compartido de vehículos privados, hasta la creciente digitalización y  producción de  vehículos más ecológicos.

Estos cambios tienen un gran impacto en la industria automotriz, en diversas áreas. Especialmente sobre la calidad de los productos en el mercado y la cantidad de empleos que surgirán en el futuro.

Actualmente se apunta hacia una industria automotriz, más verde. A medida que las metrópolis están en  crecimiento se incrementa la producción y el uso de vehículos. Lo que implica mayor consumo de materia prima, como: vidrio, plástico, gasolina, acero, combustible, que tienen impacto negativo en el medio ambiente.

Sin embargo, existen diferentes alternativas para minimizar estos daños. Por ejemplo, la fabricación de vehículos más eco-sustentables.

En este sentido, la industria automotriz,  afronta  un proceso de cambios  alternativos. Donde se explora  la posibilidad de usar otras energías diferentes a las que utilizan actualmente los vehículos, para su movimiento. En este caso, se plantea pasar de usar la energía derivada de combustibles fósiles, a energías limpias y renovables.

Esta circunstancia que se ha mantenido por años es la razón de los altos niveles de contaminación en las más importantes ciudades del mundo. Por esto, la industria automotriz está comprometida con un futuro eco-sustentable. Por consiguiente, efectúa cambios en sus políticas de producción, como por ejemplo  el uso de materiales más  livianos. También combustibles menos contaminantes.

Incluso existen vehículos que funcionen con energía eléctrica. Automóviles híbridos y  la utilización de componentes y materiales reciclables, entre otros.

Colombia es uno de los países que intenta evitar los problemas de contaminación que tienen algunas ciudades del mundo, como México y China. Usando automóviles híbridos y eléctricos, que están  empezado a ganar participación  dentro del comercio mundial.

En conclusión, la industria automotriz seguirá  evolucionando en todo el mundo. Especialmente, en  los próximos años, en la región de América del sur. Debido al crecimiento que  está experimentado el parque automotriz en esta parte del mundo.

Aunque,  sigue siendo muy pequeño y anticuado, en comparación a los de otras regiones. Pero el mercado en las grandes ciudades de América Latina sigue siendo muy atractivo. Fundamentalmente por el  progreso de la clase media que conlleva al aumento continuo de la demanda de vehículos automotores.

También el escaso desarrollo de las infraestructuras y políticas de transporte público, hace que la industria automotriz, se convierta en la mejor alternativa. Por ello esta es una industria con gran potencial, mas cuando tiene bases de las dos gigantes: Brasil y México.