Empresa y Corrupción, una Sociedad que Conviene Evitar

 

Empresa y corrupción son dos elementos que inevitablemente están relacionados. La corrupción deja serias consecuencias en todos los ámbitos, incluido el microeconómico, es decir, en la empresa. De hecho, en el mundo empresarial, los efectos negativos impactan en las siguientes variables:

  • La eficacia empresarial.
  • Los costos.
  • La eficiencia.
  • Los beneficios, que apuntan a los márgenes de rentabilidad.
  • La especialización.
  • El riesgo asumido por las empresas.
  • Altera las estrategias.
  • Desvirtúa las ventajas competitivas de la empresa.
  • Deteriora su cultura.

En términos de empresa y corrupción, las empresas deben entender que los corruptos siempre están acechando. Por lo que, siempre habrá alguien en el negocio esperando la oportunidad para actuar buscando su beneficio personal. También, puede ocurrir la corrupción empresarial, donde la propia empresa es la perpetradora del hecho de corrupción. Además, vale destacar que la corrupción lleva implícito el concepto de fraude.

Al hablar de empresa y corrupción, a pesar de que el hecho de corrupción en la empresa se “justifique” por un presunto “beneficio”, la misma debe ser rechazada por lo siguiente:

  1. Cualquier ventaja competitiva que la empresa corrupta logre por esta vía, será muy costosa y poco sostenible. Por ejemplo, aumentar las ventas pagando sobornos.
  2. Las ventajas en soportes débiles conllevan un mantenimiento costoso, demuestran una dirección de baja calidad. Por el contrario, las ventajas duraderas son aquellas que se basan en la calidad, innovación o en el servicio.
  3. Puede que una acción corrupta resulte rentable al ser practicada la primera vez, dejando de serlo cuando la misma se repite. También deja de ser rentable cuando la extorsión se extiende y el entorno de la empresa se adapta a esa situación.

Cuando empresa y corrupción se mezclan, surgen graves problemas morales y sociales. En consecuencia, los trabajadores que son obligados a participar en corrupción, consideran que lesionan su integridad moral y su dignidad. Especialmente, la confianza interna en la organización se ve resentida. En particular, algunos procurarán sacarle provecho personal a la situación. Igualmente, otros colaboradores se manifestarán disconformes mostrando actitudes de absentismo, falta de iniciativa y bajo rendimiento. De hecho, si la corrupción echa raíces, existe una alta probabilidad de que los mejores abandonen la empresa.

Empresa y corrupción es una mala combinación para la gestión de cualquier negocio. Más que nada, porque la corrupción lleva irremediablemente a un clima de negocios que pone la confianza del público en riesgo. La corrupción ocurre de muchas formas, destacando la malversación, el soborno y la extorsión. De tal manera, que su existencia reduce considerablemente la credibilidad de los negocios y sus respectivos beneficios. Principalmente, cuando sus profesionales, gerentes y directivos hacen uso indebido de su posición buscando beneficios personales.

Empresa y Corrupción, una Sociedad que Conviene Evitar

Efectos de la corrupción en las empresas

La mezcla empresa y corrupción genera una serie de efectos en los negocios, resaltando los siguientes:

  1. Ineficiencia.

La eficiencia del negocio es fuertemente golpeada cuando los recursos son utilizados y manipulados de forma incorrecta. De esta manera, se ocasiona insuficiencia de recursos para gestionar con eficacia el negocio y para mantener los niveles de operación.

Indiscutiblemente, cuando los clientes se enteran que la empresa es corrupta, estos pierden la confianza y el respeto. Por lo que, exigen a los funcionarios del negocio, aplicar tiempo y recursos para asegurar que la empresa seguirá siendo viable. En consecuencia, si la organización no atiende debidamente la situación, se verá pagando multas, honorarios de abogados y esfuerzos sociales. Todo ello implica redirigir valiosos recursos del negocio, lo que traduce en el uso ineficiente de capitales y de personal.

  1. Desarrollo debilitado.

Obviamente, los inversionistas son temerosos de efectuar negocios con organizaciones corruptas, sean públicas o privadas. De hecho, los inversores diestros y honestos tienden a alejarse de las empresas que tengan un historial poco transparente.

  1. Recursos perdidos.

Adicional al uso ineficiente de recursos, la jerarquía de los empleados es inflada a objeto de encubrir las actividades corruptas. El costo de esta mejora a esos trabajadores suele ser transferido a los clientes mediante precios más altos. Por consiguiente, son los consumidores quienes pagan los costos de la corrupción. Especialmente, cuando los funcionarios de compras solicitan pagos al proveedor para colocarle las órdenes de compra. También, los vendedores aumentan los precios buscando un beneficio personal.

  1. Aumenta el crimen.

La asociación de empresa y corrupción, también hace referencia al crimen organizado que se infiltra en los diferentes niveles empresariales. De esta manera, la codicia y la competencia tienden a prevalecer sobre el bien de la sociedad. De hecho, la corrupción alienta el aumento de empresas criminales, afectando a la sociedad en la que se desenvuelven.

Por otra parte, los hechos de corrupción en las empresas son calificados como delitos empresariales. De esta forma se citan tres grandes grupos de actos de corrupción en los negocios:

  1. Los delitos de “cuello blanco”. Son los cometidos por personas que actúan en nombre y representación de los intereses de una empresa. Estas personas son los llamados “profesionales de cuello blanco”.
  2. El crimen organizado. Existen delincuentes que usan las empresas y corporaciones para acciones criminales, tales como el lavado de dinero proveniente del crimen. En particular, se estima que el volumen de negocio relacionado con actividades delictivas llega al 20% del comercio global.
  3. La corrupción política. En variadas ocasiones y contextos, los delitos se cometen por la oportunidad facilitada por la protección de autoridades del estado.

Características de la corrupción empresarial

Tratar el tema empresa y corrupción amerita conocer las características de la corrupción empresarial. Así tenemos:

  • Fomenta la informalidad y la economía sumergida. Básicamente, porque la corrupción funciona como barrera a la entrada de nuevos competidores.
  • Afecta el crecimiento de las industrias del sector privado. La corrupción afecta por igual a cualquier tamaño de industria. De esta forma, las perspectivas de crecimiento se ven afectadas, impactando negativamente la innovación de productos.
  • Los sobornos, mordidas o cohecho que pagan las pequeñas y medianas empresas representan un alto porcentaje del ingreso. Esto si se le compara con las grandes compañías. Especialmente, el cohecho es uno de los principales esquemas de corrupción en las PYME.
  • El soborno o cohecho es sólo una de las formas de corrupción empresarial. Del mismo modo, existen otras que causan igual o más daño, tales como el desfalco, así como el fraude empresarial y gerencial. También se menciona el uso inapropiado de información privilegiada del negocio.
  • Estudios realizados han evidenciado que el volumen de corrupción en las empresas privadas es comparable al del sector público. Especialmente, con la cooptación de administraciones públicas, las empresas pervierten a los funcionarios públicos para obtener beneficios de fondos gubernamentales.
  • Sin duda alguna, la corrupción en las empresas representa un síntoma de mala administración. En cualquier caso, para mejorar la administración deben coordinarse los esfuerzos entre agentes económicos, gobiernos y la sociedad civil.

Modalidades de delito empresarial

  • La manipulación en el mercado bursátil.
  • El forjamiento o falseamiento de los estados financieros.
  • El uso ilegal de información privilegiada del negocio.
  • El soborno comercial entre empresas.
  • El fraude o malversación.
  • El soborno a funcionarios públicos de manera directa o indirecta.
  • La evasión fiscal.
  • La publicidad engañosa o la preventa engañosa.
  • El mal uso de los fondos en quiebras y bancarrotas.
  • Mal uso de los fondos en quiebras y bancarrotas

¿Cómo prevenir la corrupción en las empresas?

El dueto empresa y corrupción puede agravarse seriamente si no se toman medidas preventivas, por lo que se recomiendan las siguientes:

  1. Declarar la voluntad manifiesta de tener el propósito de prohibir estrictamente toda forma de corrupción, sin ningún tipo de distinción. Por consiguiente, dicha declaración puede manifestarse en un código de conducta. Así como también  en cartas a los empleados, revistas, página web, reiterándola periódicamente.
  2. Extender la declaración a todas las decisiones, es decir, que las acciones de los directores se correspondan con las palabras.
  3. La voluntad de luchar contra la corrupción y de no ceder ante ella debe ser incluida en la estructuración de la estrategia. Por tanto, esa actitud debe incorporarse a las políticas y a la cultura organizacional. Igualmente, esas declaraciones deben ser realistas, de tal manera que sean creíbles.
  4. Definir las responsabilidades. Debe definirse claramente quién realiza las gestiones y quien tiene la responsabilidad respecto a las acciones inherentes a la corrupción.
  5. Establecer criterios generales. Desde la dirección de la empresa deben generarse los criterios técnicos, jurídicos, económicos y éticos, para gestionar los problemas de corrupción. De igual forma, los mismos deben considerarse para elegir proveedores, clientes, abogados y consultores, entre otros. Todo ello en función del costo, calidad, prestigio y servicio a la empresa.
  6. Comunicar los criterios. Éstos deben darse a conocer a todos los trabajadores, proveedores, clientes y relacionados. De hecho, todos tienen el derecho de saber:
  • Quién es la persona que toma las decisiones que les conciernen.
  • Quién es el que negocia con ellos.
  • De quién dependen todas esas personas para conocer ante quién se puede reclamar.
  1. Todas las declaraciones y criterios deben llevarse al detalle para que así puedan aclararse las situaciones. Ejemplo de ello son:
  1. Las donaciones a organizaciones de caridad, benéficas o culturales, deben tratarse como una manifestación de la responsabilidad ciudadana.
  2. El financiamiento a las campañas política, a los partidos y candidatos, son caldo de cultivo para situaciones de corrupción.
  3. Es conveniente dejar bien explícita la prohibición de hacer pagos especiales (sobornos), regalos, comisiones, propinas y otros.
  4. También, es conveniente dejar clara la prohibición de aceptar propinas, comisiones y/o reglaos, indistintamente de su origen.
  5. Puede autorizarse la aceptación de pequeños regalos para el normal desenvolvimiento de las relaciones comerciales y por razones de cortesía.
  6. Aceptar el pago o cobro de comisiones siempre y cuando sean normales y legales en aquellas operaciones de intermediación. Además, deben contar con la autorización de la empresa para que no le causen problemas.
  7. Prohibir específicamente los pagos de propinas para agilizar pedidos o pagos, evitando que se conviertan en apertura para pagos mayores.
  8. Limitar el desarrollo de gestiones o negocios por parte del personal de la empresa y que puedan volverse competencia para la misma.
  9. Limitar o eliminar el anonimato. Por tanto, el personal debe suministrar siempre su nombre a todos con quienes tenga relación a nombre de la empresa.
  10. Establecer criterios que regulen la aprobación de gastos de todo tipo. Vale mencionar los gastos de viaje, viáticos para comidas, atenciones a clientes y otros. Por lo que, todo gasto debe estar respaldado por facturas y comprobantes que así lo establezcan los procedimientos.
  11. Establecer cláusulas de confidencialidad en la contratación de ciertos directivos y empleados para garantizar la protección de la información privilegiada.
  1. Establecer mecanismos de consulta y denuncia.
  2. Transparencia en todos los procesos y transacciones.
  3. Definir la política de restitución. Estableciendo claramente el criterio mediante el cual la empresa devolverá los pagos indebidos, resarciendo a los perjudicados por acciones corruptas.
  4. La empresa debe aplicar materiales, personas y demás recursos para supervisar y controlar.
  5. Dedicar recursos a la formación del personal.
  6. Determinar las medidas correctoras a aplicar ante los hechos de corrupción.
  7. Gestionar toda la organización bajo un modelo de excelencia.

Para romper esa asociación entre empresa y corrupción, las organizaciones deben oponerse a las actuaciones corruptas y luchar contra ellas. Esencialmente, porque esto forma parte de su deber moral y su responsabilidad corporativa. Y porque la corrupción atenta contra la rentabilidad del negocio, así como su continuidad y la calidad de su gestión. Además, impacta de manera muy negativa en la sociedad y, especialmente, porque causa serios daños a los implicados y a terceros.