Un líder empresarial debe tener las suficientes habilidades directivas, para comunicarse con su entorno y en especial con su equipo de trabajo. Es por esto que, aplicar estrategias de dirección asertiva permitirá impulsar liderazgos y equipos de trabajo exitosos.

Entre las habilidades que debe tener un gerente, para ejercer una dirección asertiva se pueden mencionar: la comunicación efectiva, manejo de equipos de trabajo, mediación de conflictos, técnicas de negociación, motivación, autocontrol, habilidades sociales e inteligencia emocional.

La asertividad consiste en la habilidad que debe tener una persona para comunicarse respetuosamente con los demás. Aunque a diario se presentan situaciones diferentes, lo más importante es que un individuo sepa adaptarse a cada situación, propiciando el entendimiento.

Ser asertivo no quiere decir ser pasivo. Por el contrario, practicar la asertividad consiste en conocer y hacer valer los derechos respetuosamente, sin manipulaciones y con tolerancia.

Características de la dirección asertiva

El líder que fomenta la dirección asertiva en la organización, puede crear relaciones sólidas con su equipo de trabajo, de esta manera inspirarlos y motivarlos en el logro de los objetivos. Las características que posee son las siguientes:

¿Cómo ejercer la dirección asertiva?

Motivación al Logro

Según, Goleman (2015), una persona motivada es optimista, incluso en circunstancias desfavorables. El autocontrol permite que la motivación intrínseca del gerente le ayude a adaptarse a los cambios y a enfrentar momentos difíciles, para no caer en la frustración.

Un líder que utilice motivación al  logro con su equipo de trabajo, podrá alcanzar, en conjunto, las metas y objetivos propuestos. Asimismo, propicia situaciones donde las personas pueden asumir retos, a trabajar mejor para crecer y alcanzar en conjunto el éxito de la organización.

Visión Estratégica con dirección asertiva

De acuerdo con Karlof (1992) visión es concebir un futuro en el cual los negocios pueden desarrollarse de forma favorable. Es decir, de acuerdo con las metas propuestas por los empresarios y líderes de la empresa.

Ejercer una dirección asertiva implica tener visión estratégica. Con la cual el líder avizora con optimismo oportunidades de negocios. Se prepara con un plan estratégico e involucra un equipo de trabajo para laborar de manera colaborativa. Es así como consigue los objetivos planteados.

Igualmente, en la dirección asertiva es importante anticiparse a los acontecimientos, para evitar que se presenten conflictos en la organización. Incluso en el peor de los casos resolverlos de manera pronta y adecuada.

Comunicación Asertiva

La comunicación en el ejercicio de la dirección asertiva permite que, los empleados se motiven a participar en la toma de decisiones. Esto, aumenta el sentido de pertenencia e identificación con la organización mediante labores productivas y de calidad.

Cuando se establece comunicación asertiva se propicia un clima laboral de respeto. Por lo cual el trabajador es tomado en cuenta como un ser importante y valioso para la organización.

Igualmente, en la comunicación asertiva debe imperar la ética con el propósito de establecer relaciones dignas. Por consiguiente, que se respeten los derechos de todos, sin importar su forma de pensar y lo diversos que sean.

Un mensaje con dirección asertiva evita fricciones, incomodidades, situaciones de discordia. En general no son buenas para el ambiente laboral y retrasan las acciones para impulsar el éxito de la organización. A propósito, Demichelli (1995) afirmaba que cualquier cambio en la comunicación afecta a todos los miembros del sistema comunicativo.

Liderazgo y Trabajo en Equipo

Según Kotter (1990), quien define el liderazgo eficiente como un proceso de dirigir a un grupo de trabajo hacia el alcance de una meta, sin emplear métodos dominadores ni restrictivos. La capacidad de este liderazgo es un talento.

Aún cuando la globalización, la digitalización en los negocios, las empresas emergentes y los clientes cada día más empoderados y exigentes, empujan a los directivos de las organizaciones, a circunstancias complicadas, para lograr el éxito los líderes deben demostrar habilidades tecnológicas, financieras, de gestión de proyectos y por supuesto de dirección asertiva. Todo esto para la gestión de relaciones con  y entre todos los integrantes del equipo de trabajo.

Una efectiva Dirección asertiva debe:

El ejercicio de un liderazgo eficaz y eficiente con un equipo de trabajo, permitirá desarrollar sentido de pertenencia, trabajo colaborativo, fidelización con la organización, mejora en la comunicación y aprendizaje grupal.

Resolución de conflictos y técnicas para negociar

Los conflictos se presentan en una organización, cuando en un equipo de trabajo, designado para completar un proyecto, dos o más personas se confrontan por diferencias en su manera de pensar. Es decir, por diferencias de personalidades, valores, actitudes, necesidades, perspectivas, recursos, entre otras.

Las situaciones conflictivas ocasionan que se estimulen más los estados emocionales que la razón. En estos casos la información no circula apropiadamente, los procesos no se desarrollan con normalidad. Por lo tanto la atención de los miembros del equipo se desvía del logro de los objetivos. En su lugar imperan luchas internas, situaciones frustrantes y estrés.

El líder del equipo debe emplear la dirección asertiva para enfrentar los conflictos de forma positiva. De esta forma, los colaboradores podrán entender que esta es una sociedad plural, diversa y que una forma de crecer es respetar las opiniones y formas de pensar de otros.

Además, enfrentar un conflicto permite buscar soluciones mediante el aporte de ideas que permitirán avanzar como seres pensantes, inteligentes y que saben dirimir sus diferencias civilizadamente. Al respecto, Kerzner, en su libro Gestión de Proyectos propone cinco enfoques para la  resolución de conflictos :

Confrontación: Consisten en que las partes en conflicto, se reúnan para buscar una solución donde ambas partes puedan beneficiarse.

Compromiso: Apelando a la urgencia del logro de los objetivos del proyecto, se solicita que ambas partes abandonen sus exigencias, en pro del bien común.

Suavizar: Este camino busca minimizar la relevancia de los aspectos en conflicto. Por lo cual alguna de las partes, como medida de buena voluntad, debe ceder en beneficio de la otra.

Imposición: Cuando el conflicto aumenta, el gerente debe intervenir urgentemente. probablemente tomando decisiones firmes que, permitan eliminar el conflicto y evitar que el sitio de trabajo se convierta en un campo de batalla.

Evadir: Esta acción se trata de prorrogar el asunto para otro momento, porque el líder considera que para estar preparados en la solución, se necesita ganar un poco de tiempo y es posible que el problema se desvanezca.

Inteligencia Emocional

Emplear la inteligencia para reconocer los propios sentimientos y los de los demás individuos, permite que las personas puedan emplear sus emociones para relacionarse con otros. Además, el manejo efectivo de las emociones hace que las personas se auto motiven, se adapten a diversas situaciones, puedan demostrar sus sentimientos apropiadamente y la relación con sus semejantes sea tolerante, digna y honrosa.

La inteligencia emocional está implícita en la dirección asertiva y la misma permite que las personas se comuniquen mejor. Por consiguiente sean más empáticas. De manera que si surgen desacuerdos en la organización se puedan resolver fácilmente. Bajo esta visisón el trabajo en equipo está orientado al logro de objetivos en común.

Para finalizar, un líder que ejerza la dirección asertiva sabe comunicarse con su equipo de trabajo, estableciendo relaciones de respeto, cordialidad, confianza, honestidad y franqueza. Asimismo, está capacitado para negociar y lograr acuerdos que beneficien a todos los actores de la organización. Siempre y cuando se puedan alcanzar los objetivos de la compañía, el incremento de la calidad, la productividad.

Es de esta forma que el clima laboral de la empresa se vuelve más propicio. Igualmente, un líder que confía en sus colaboradores, para delegarles responsabilidades. Adicionalmente les escucha y toma en cuenta en el aporte de ideas creativas. Así logra que su equipo lo vea como un líder que no es autocrático pero, si es  inspirador, motivador y convincente.

Referencias

Demicheli, G. (1995). Comunicación en terapia familiar sistémica. Bosquejo de una epistemología cibernética. Universidad de Valparaíso. Chile.

Goleman, D. (2015). Cómo ser un líder, porqué la inteligencia emocional sí importa. Ediciones B. Barcelona, España.

Karlof, B. (1992). Práctica de la Estrategia. Editorial Granica. Argentina.

Kerzner, H. Project Management: Un Enfoque de Sistemas para la Planificación, Programación y Control. Editorial: Wiley, 11 edición. Estados Unidos.

Kotter, J. (1990). El Factor Liderazgo. Ediciones Díaz.  Madrid.